Mauro Gutiérrez Díaz
- Artista visual / Cineasta / Arquitecto
- Arquitectura: territorio e infraestructura
- Cine y Audiovisual como método perceptivo
- El giro hacia la pintura figurativa
Mauro Gutiérrez Díaz
Exploraciones visuales sobre memoria, territorio e interculturalidad a través de la imagen, el espacio y el tiempo.
Mauro Gutiérrez Díaz es artista visual, arquitecto y cineasta. Vive y trabaja entre Bogotá y Madrid, y actualmente cursa la Maestría en Artes de la Universidad de los Andes (Bogotá). Su práctica cruza pintura, arquitectura y lenguajes audiovisuales para investigar cómo la imagen y la infraestructura organizan territorio, memoria y percepción. Como arquitecto desarrolló proyectos públicos en Colombia, entre ellos la Biblioteca Pública de Puerto Gaitán (Meta), experiencia que lo situó frente a tensiones estructurales de clase, racismo y violencia histórica sobre comunidades indígenas, particularmente el pueblo Sikuani. Ese proceso marcó el desplazamiento de su trabajo hacia una investigación sostenida sobre colonialidad contemporánea, materialidad y regímenes de representación. Su obra se despliega desde la pintura figurativa/realista hacia pintura expandida sobre soportes de procedencia específica, así como hacia ensamblaje, instalación y video.
DESTACADO
Ecóxidios
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente celebrada en Estocolmo en 1972, el primer ministro sueco Olof Palme se convirtió en el primer jefe de Estado en utilizar la palabra «ecocidio» para referirse a la destrucción masiva del entorno natural acaecido en Vietnam, a manos del ejército estadounidense y de los defoliantes utilizados por éstos durante la «guerra de Vietnam». En 2021 el término evolucionó gracias al impulso de la sociedad civil y, sobre todo, a la actuación de un grupo internacional de 12 juristas que definen el ecocidio como «todo acto ilegal o arbitrario perpetrado a sabiendas de que puede causar un daño grave, generalizado o duradero al medio ambiente.» La cuestión es: ¿qué de lo que ocurre en la vida contemporánea y este estilo socioeconómico no participa o participa de alguna manera en un acto que, en principio, podemos intuir condenable?
OBRA
Un cuerpo de trabajo desarrollado desde múltiples series que exploran la imagen como archivo vivo. Cada proyecto constituye una investigación autónoma donde convergen arquitectura, experimentación material y lenguaje audiovisual.
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Retrospectiva crítica
Para información curatorial, exposiciones o proyectos colaborativos: [email protected]
Apólogos Visuales investiga la portada de revista como dispositivo de realidad: un marco que no solo informa, sino que distribuye visibilidad, deseo y credibilidad. La serie opera en dos registros complementarios.
En el primero, trabaja con portadas encontradas y preserva su retórica editorial (diseño, tipografía, jerarquías, textos). Sobre ese régimen de autoridad irrumpe el retrato indígena de archivo, trasladado a pintura mediante un realismo lento y minucioso. El realismo no busca “mimetismo”: funciona como tecnología de verosimilitud para evidenciar cómo lo hegemónico se naturaliza y cómo ciertos cuerpos quedan sistemáticamente fuera del encuadre.
El segundo registro construye portadas reprogramadas y apócrifas: el dispositivo deja de ser documento para mostrarse como lo que siempre ha sido, una ficción estructural. Al fabricar la portada —y tensionarla con genealogías del retrato de poder— la serie desplaza la pregunta desde “qué representa” hacia “cómo organiza”.
El método es cinematográfico: campo/fuera de campo. El retrato ocupa el campo como presencia histórica y política; la portada funciona como fuera de campo estructural que condiciona la mirada. En ese choque, el archivo deja de ser pasado y el presente se revela como montaje.
Ondas investiga la relación entre señal y superficie: entre aquello que circula de forma invisible —información, vigilancia, miedo, rumor, economía— y aquello que, en el territorio, queda como huella física. La teja metálica ondulada aparece como figura doble: arquitectura mínima y dispositivo de supervivencia; y, al mismo tiempo, “onda” literal, modulación industrial que registra golpes, óxidos y remiendos como si fueran líneas de memoria.
En Colombia, esta chapa atraviesa geografías de precariedad y desplazamiento: viviendas rurales e indígenas tensionadas por la violencia, periferias urbanas y arquitecturas clandestinas asociadas a economías informales e ilegales. En la serie, el realismo no opera como ilustración, sino como método de precisión: una forma de observar cómo lo cotidiano está atravesado por estructuras históricas de poder.
El soporte no se elige por conveniencia formal, sino por su condición de archivo territorial: una materia que acumula clima, uso, desgaste y procedencia. La pintura se desplaza entonces hacia un campo expandido — óleo sobre lino, pero también sobre teja reciclada preparada para su permanencia— y deriva hacia ensamblaje, objeto e instalación. La imagen deja de ser ventana y se vuelve cuerpo, borde, herida y estructura.
Ondas se organiza en dos cuerpos complementarios: pintura expandida sobre teja e instalación (Cartografía del despojo) y pintura sobre lienzo (campo pictórico), como dos escalas de una misma realidad por capas.
Nuevos colonialismos aborda la persistencia de la colonialidad en el presente no como tema histórico clausurado, sino como operación activa: una manera de organizar territorio, cuerpo y percepción mediante dispositivos contemporáneos —tecnología, economía extractiva, circulación de imágenes y administración del futuro.
La serie cruza pintura figurativa con el lenguaje del render arquitectónico. El render entra en el cuadro como huella de una visualidad de proyección: una imagen técnica que no solo imagina futuros, sino que los prescribe, volviendo el territorio legible, administrable y deseable. Sus volúmenes blancos, bloques de color y superficies “limpias” funcionan como cortes dentro de la escena: una retórica de neutralidad que desplaza las condiciones materiales y humanas que la sostienen.
En ese campo de montaje conviven paisajes colombianos —memoria afectiva del origen y de los llanos— con imaginarios coloniales y costumbristas, protocolos sociales heredados y tecnologías corporales (armaduras, robots, prótesis) que encarnan formas actuales de ocupación, vigilancia y extracción. Elementos del arte precolombino aparecen como tensiones activas: no como cita decorativa, sino como retorno de tecnologías culturales que discuten la idea de una modernidad única.
La pintura se propone aquí como contrapunto de la previsualización: su lentitud y materialidad interrumpen la velocidad del render y de la imagen contemporánea, obligando a leer capas, contradicciones y promesas. Más que narrar un conflicto, la serie examina su gramática: cómo se fabrican consensos, cómo se normaliza la violencia estructural y cómo el futuro opera como instrumento de poder.
Exposición grupal
ARTIST EXPERIENCE MADRID
Exposición grupal Fundación Carlos de Amberes.
- 24 al 27 de Noviembre de 2022
- España
Exposición grupal
FIA BCN
Exposición grupal museo marítimo de Barcelona
- 4 y 5 de Noviembre de 2022
- España
Exposición grupal
FESTIARTE
Exposición grupal Marbella, Costa del sol
- 4 al 7 de Agosto de 2022
- España
Editorial
El Concejo de Villavicencio condecora a Mauricio Gutiérrez Díaz por su aporte al arte y la cultura regional
El concejo de la ciudad de Villavicencio, Meta condecoró al artista y arquitecto Mauricio Gutiérrez Díaz por su labor en el arte y la cultura regional.